<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=974250883405448&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Starlink. Luces y sombras de las constelaciones de satélites

Rhinno

,

5G

,

Starlink

Starlink. Luces y sombras de las constelaciones de satélites

Iván Cabezas | jun 07, 2021

Starlink, la penúltima idea de Elon Musk a través de SpaceX, ya ha llegado a España en versión beta. Se trata de una constelación de satélites  situados por debajo de los 2.000 kilómetros de altura en órbita LEO (Low Earth Orbit).

El servicio entrará en funcionamiento a lo largo de este año, aunque ya puede contratarse por 99$, a lo que hay que sumar unos 400$ adicionales para el equipamiento (esencialmente una antena y un router), para una velocidad inicial de unos 200 Mbps y latencia similar a la del 4G.

A medida que la tecnología y el servicio vayan evolucionando y la constelación se vaya poblando, tanto la cuota como el coste del equipamiento se irán ajustando, así como la velocidad y la latencia, que mejorarán de manera muy significativa.

Fuente: https://www.bloomberg.com/news/articles/2019-08-09/why-low-earth-orbit-satellites-are-the-new-space-race-quicktake 

Actualmente, las áreas rurales se enfrentan a un serio desafío para conseguir acceso a Internet debido al enorme coste que supone la infraestructura necesaria, más allá de las dificultades físicas que del propio entorno y el terreno. Hay que tener en cuenta el coste de la obra civil para soterrar el cable, el propio cable o fibra, e incluso las indemnizaciones por el uso de la propiedad pública o privada por las que ha de pasar dicha infraestructura.

El objetivo que persigue Starlink es disponer de una constelación de más de 40.000 satélites, de los que ya hay unos 700 operativos y puestos en órbita a través de los Falcon 9 de SpaceX, que permitan ofrecer conexión a Internet de banda ancha de manera global, a cualquier rincón de la Tierra, independientemente de su localización geográfica o su orografía. Promete velocidades de gigabits y una latencia mínima motivada por la proximidad a la Tierra al utilizar la órbita LEO, lo que supondría un salto espectacular respecto de los servicios de Internet vía satélite actuales, así como garantizar un acceso universal a Internet. 

De esta forma, se dará cobertura a zonas tan aisladas actualmente como la Antártida o los océanos, con los beneficios que eso puede suponer. Además, será una respuesta rápida frente a desastres, al minimizar la infraestructura en tierra, asegurando las comunicaciones.

No hay que salir de España para atisbar sus beneficios. En 2020, de acuerdo con el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación, más del 13,4% de las zonas rurales no tenía acceso a Internet de al menos 30 Mbps de velocidad a través de redes terrestres. Este dato se agravaba aún más para casi 2 millones de hogares que apenas podían acceder a una conexión ADSL de 2 Mbps de velocidad.

En 2019, Naciones Unidas estimaba que unos 4.000 millones de personas carecían de acceso a Internet. Es evidente que es un mercado enorme al que las grandes tecnológicas quieren tener acceso en los próximos años.

Fuente: https://www.reviews.org/internet-service/spacex-starlink-satellite-internet-review/ 

Frente a las indudables ventajas que ofrece, Starlink también cuenta con una serie de sombras. 

En primer lugar, acrecenta el problema de la basura espacial. Ya en 2017, la Agencia Europea del Espacio cifraba en más de 8.000 toneladas los desechos orbitando, con 29.000 objetos de más de 10 centímetros bajo observación y más de 1 millón de fragmentos más pequeños dispersos.

La llegada de Starlink supone un riesgo, por el número de satélites, y por el aumento en la probabilidad de impacto y de dispersión de fragmentos que impacten en otros satélites. Frente a esto, SpaceX, argumenta que los satélites Starlink están dotados de un sistema de rastreo y monitorización de objetos, pudiendo adaptar su posición para sortearlos. Además, la órbita, relativamente baja, reduce el tiempo en que tardarían en ser destruidos en su reentrada en la atmósfera terrestre, que en cualquier caso no es inferior a años.

rhinno-labs-contact

La segunda sombra se centra en cómo puede impactar a la observación astronómica desde la Tierra, debido a que trabajan en frecuencias próximas y pueden sufrir interferencias. También a la contaminación lumínica asociada a la presencia de 40.000 objetos brillantes adicionales en el cielo, debido a los paneles solares que los alimentan.

Un factor determinante es el albedo, que cuantifica la cantidad de radiación que una superficie refleja respecto de la que incide sobre ella. La primera generación de satélites contaba con un albedo muy elevado. SpaceX ha tratado de minimizarlo en las siguientes generaciones, denominadas DarkSat, que cuentan con un revestimiento antirreflectante en su parte inferior para minimizar dicho indicador.

Fuente: https://www.xataka.com/espacio/satelites-starlink-siguen-siendo-problema-para-descubrimientos-astronomicos

Esta tecnología no pretende competir con las redes 5G que se están desplegando actualmente. Como comentamos en nuestro artículo “5G. Inicios y proyección”, el 5G permitirá alcanzar en zonas urbanas velocidades de hasta 10 Gbps, algo inalcanzable para comunicaciones por satélite. Su foco estará en zonas rurales, donde aún hoy viven un porcentaje alto de la población mundial, para dotarles de acceso a Internet de calidad que les permita consumir servicios digitales y convertirse en usuarios potenciales.

Starlink no va a ser la única mega constelación que se ponga en órbita en los próximos años. Amazon cuenta con el Proyecto Kuiper desde 2018, que pretende contar con más de 3.000 satélites, también en órbita LEO, que den cobertura al 95% de la superficie terrestres. 

Otros gigantes tecnológicos como Facebook, OneWeb (tiene planificada una constelación de más de 648 satélites), Telesat o Boeing, también tienen en su estrategia lanzarse a las comunicaciones satelitales.

Google contaba hasta este año 2021 con Loon (del que Telefónica era socio), un proyecto basado en globos de helio situados en la estratosfera (20 kilómetros de altura), que permitiría ofrecer redes inalámbricas LTE con una cobertura de entre 80 y 100 kilómetros de diámetro por dispositivo. El sistema enrutaría la conectividad dinámicamente entre globos y estaciones terrestres, teniendo en cuenta tanto el movimiento del globo, como los obstáculos y los eventos climáticos. Recientemente, este proyecto ha sido cancelado por dudas sobre su rentabilidad, siendo sustituido por Taara.

Fuente: https://www.slashgear.com/alphabet-loon-internet-balloon-other-bet-gets-grounded-forever-21656275/

Taara, el nuevo proyecto de Google X, plantea utilizar rayos de luz para transmitir información de una antena a otra, evitando así el despliegue de infraestructura de fibra óptica y prometiendo velocidades superiores a 20 Gbps, cubriendo una distancia de unos 20 kilómetros. Ya se han realizado pruebas en India y Kenia.

En definitiva, los gigantes tecnológicos dan un paso más y desplazan su tablero estratégico para conquistar y dominar las comunicaciones globales, pudiendo así captar varios cientos de millones de usuarios potenciales de sus servicios a los que ahora mismo no tienen acceso.

Contacta con nosotros

¡Suscríbete!