Quien se preocupa, gana: por qué el ESG es importante para tu empresa

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Quien se preocupa, gana: por qué el ESG es importante para tu empresa

Francesco Rutigliani | Ago 07, 2019

¿Invertirías en una refinería que no se esforzase por mitigar su impacto sobre el medio ambiente? ¿Confiarías en una empresa que no se preocupase por el bienestar del empleado, la igualdad de género o por políticas retributivas justas?

No sería sorprendente si tu respuesta fuese «no» a cualquiera de las cuestiones anteriores. La mayoría de la gente contestaría exactamente lo mismo. En los últimos años, ha habido una creciente atención en asuntos relacionados con el medio ambiente y los derechos humanos, lo cual impulsa un cambio radical en el mercado de inversión. Se les pide a las empresas que se hagan cargo de su impacto en el mundo y que sea lo más positivo posible, llegando al punto en que los inversores evalúan las organizaciones no solo en función del rendimiento financiero, sino que también considerando factores no financieros y cómo la propia organización gestiona los riesgos y las oportunidades asociadas.

Los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, en sus siglas inglesas) no son solo una cuestión de ética, sino que tienen un claro impacto en los ingresos. Es por ello que sin duda todas las empresas deben entablar una conversación sobre sostenibilidad.

Inversiones responsables

La inversión socialmente responsable no es un concepto nuevo. En realidad, se remonta a los años 60, cuando los inversores comenzaron a seleccionar con más cuidado las acciones por las que apostaban, y sus elecciones dependían de motivaciones que no estaban estrictamente relacionadas con los indicadores financieros; por ejemplo, la negativa a invertir en empresas involucradas en el régimen de apartheid de Sudáfrica.

Desde entonces, este tema ha estado en el centro de muchas conversaciones que implican a las principales instituciones financieras y reguladoras, incluidas las Naciones Unidas, la Comisión Europea, inversores públicos y privados y bolsas de valores, lo que ha llevado a un cambio concreto tras el lanzamiento de nuevas normativas locales y globales con impacto en todos los agentes del mercado.

El primer hito moderno fue liderado a principios de 2005 por el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, quien presentó los Principios para la Inversión Responsable (PRI por sus siglas en inglés) trabajando con los mayores inversores institucionales y expertos del sector de la inversión y de la sociedad civil. Esta iniciativa fue impulsada por la concienciación en el rendimiento de las carteras de inversión puesto que ya no se podía evaluar solo considerando los factores financieros tradicionales; los denominados factores ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) deberían incluirse asimismo en el proceso de evaluación, ya que aspectos no financieros como el cambio climático y los derechos humanos podrían tener un impacto directo en el rendimiento.

Este fue solo el primero de muchos pasos en la misma dirección, hacia el mismo objetivo: el más reciente en 2015, cuando todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas adoptaron oficialmente la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan para fomentar acciones en los próximos años en áreas de importancia crítica para la humanidad y para el planeta. La agenda establece 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) universales, que abarcan desde «hambre cero» hasta «innovación e infraestructura de la industria», solicitando una movilización de esfuerzos para suprimir la pobreza y la desigualdad así como para detener el cambio climático.

Factores ESG

En primer lugar, ¿qué es ESG?

Las siglas ESG hacen referencia a los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (Environment, Social and Governance): estas son las 3 áreas principales que representan los pilares de una inversión sostenible.

Como se explicó en la sección anterior, los inversores evalúan a las empresas utilizando criterios ESG para calificar la calidad de la inversión y determinar los riesgos asociados. En mayor detalle:

  • Los factores ambientales se refieren al comportamiento de la empresa en aspectos ambientales como el agotamiento de los recursos, el cambio climático, los desechos y la contaminación.
  • Los factores sociales están relacionados con el tratamiento de la empresa hacia las personas, los trabajadores y las comunidades locales, incluyendo los problemas de salud y seguridad.
  • Los factores de gobernanza se refieren a las políticas corporativas y de gobierno, incluyendo la estrategia fiscal, la corrupción, la estructura y la remuneración.

Por qué el ESG es tan importante para tu empresa

En 2018, se propusieron más de 170 nuevas medidas reguladoras globales (un 160% más con respecto a 2017), el 80% de las cuales se dirigieron a inversores institucionales.

En marzo de 2019, la Comisión Europea también afirmó una vez más la importancia de las inversiones sostenibles mediante la publicación de nuevas normas sobre los requisitos de divulgación relacionados con las inversiones sostenibles y los riesgos de sostenibilidad.

Está claro que la responsabilidad social es un tema candente en la comunidad de inversores e independientemente de los requisitos legales, es algo que debes abordar dentro de tu organización. Dado que muchos inversores están incorporando factores ESG en el proceso de inversión, la integración de elementos de sostenibilidad en tu estrategia puede tener definitivamente un impacto en tus ingresos.

Esto requiere un cambio de mentalidad: ESG debe considerarse como una inversión, más que como un coste. Tal y como Larry Fink de BlackRocks afirma en su carta de 2019 a los CEO, «las ganancias no son incompatibles con el propósito; de hecho, las ganancias y el propósito están inextricablemente vinculados.»

Es más, las empresas que han incorporado los aspectos ESG en su estrategia han obtenido varios beneficios, incluyendo el aumento de la confianza del mercado y el valor para los accionistas.

Stocks of sustainable companies tend to outperform their less sustainable counterparts.
Fuente: R. G. Eccles, I. Ioannou, G. Serafeim "The impact of corporate sustainability on organizational processes and performance" 
Management Science 60, no.11 (November 2004), 2835-2857


Sin embargo, plantar algunos bosques aquí y allá no marcará realmente la diferencia. Si las iniciativas ESG no son representativas del impacto comercial y ambiental de la empresa, estos esfuerzos se pueden perder en los inversores. Las empresas necesitan desarrollar una estrategia de inteligencia de sostenibilidad con una comprensión total de los riesgos y oportunidades disponibles, aprovechando esta información para impulsar iniciativas y rastrear los KPI que importan.

 

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