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Inicios de la Inteligencia Artificial

Inteligencia Artificial

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Inicios de la Inteligencia Artificial

Beatriz Varona | jun 16, 2021

Todos hemos oído alguna vez el término Inteligencia Artificial (IA), pero ¿sabemos qué es exactamente la Inteligencia Artificial? La primera persona en utilizar este término fue el informático estadounidense John McCarthy en el año 1956. Aunque ya desde la antigüedad, en numerosas ocasiones, se han propuesto máquinas autocontroladas o razonamientos que puedan ser realizados de forma artificial.

Durante los primeros años, la Inteligencia Artificial cobró fuerza en el género de la ciencia ficción. Podemos destacar la famosa película de culto 2001: A Space Odyssey, dirigida por Stanley Kubrick. Se basó inicialmente en la novela The Sentinel de Arthur C. Clarke. Todos los que conozcáis esta historia, recordaréis a HAL 9000, una computadora inteligente que controlaba la nave espacial Discovery, cuyo nombre viene del acrónimo en inglés Heuristically Programmed Algorithmic Computer. HAL está programada para que sea similar a una mente humana. Es capaz de jugar al ajedrez, consta además de un mecanismo de reconocimiento de voz, reconocimiento facial, puede procesar el lenguaje, leer los labios, razonar de forma automatizada o imitar comportamientos emocionales.

Representación de HAL 9000 en 2001: A Space Odyssey. Fuente: nytimes.com

2001: A Space Odyssey se estrenó en 1968. Por aquel entonces, el año 2001 quedaba aún muy lejano y parecía probable que, en el inicio del nuevo milenio, pudiera haber máquinas como HAL funcionando en la realidad, aunque finalmente los pronósticos hechos por los creadores de esta película han resultado bastante equivocados. Hoy en día, 20 años más tarde, la IA ha cobrado mucha fuerza y no difiere tanto de la visión vanguardista que prometía esta película en sus inicios. Lo que veíamos como ciencia ficción hace unos pocos años que, en ocasiones nos suena aún misterioso y lejano, ya sí es un hecho.

Actualmente disponemos de sistemas de reconocimiento facial, de voz, de escritura, reconocimiento de patrones y aplicaciones capaces de jugar de forma autónoma a videojuegos, o a otro tipo de juegos como Go o el ajedrez, incluso mejor que un ser humano. Todos estos sistemas se basan en la IA y en muchas ocasiones están presentes en aplicaciones para objetos cotidianos como nuestros teléfonos móviles. Ejemplos de esto son los asistentes virtuales de voz, que pretenden facilitarnos la vida en tareas del día a día: Alexa de Amazon, Cortana de Microsoft o Siri de Apple. O cuando vamos a tomar una fotografía con nuestro móvil y un recuadro reconoce los rostros.

Además, las aplicaciones de la IA son prácticamente infinitas y hoy en día se extienden en prácticamente todos los campos que conocemos, como en medicina, ingeniería, comunicaciones, automoción o en economía.

Recreación de partida de ajedrez usando inteligencia artificial. Fuente: deepmind.com

La Inteligencia Artificial es, por tanto, la inteligencia demostrada por máquinas, es decir, una combinación de algoritmos que sirven para diseñar máquinas con las mismas capacidades que el ser humano, como el aprendizaje o la resolución de problemas.

Stuart J. Russell y Petter Norvig, dos expertos en ciencias de la computación y en Inteligencia Artificial, propusieron cuatro tipos de sistemas de IA:

  • Sistemas que piensan como humanos: Estos tratan de simular la mente humana. Automatizan tareas como la toma de decisiones, la resolución de problemas y el aprendizaje. Un ejemplo de estos sistemas son las redes neuronales artificiales, que son modelos conectados entre sí de forma similar a las neuronas en un cerebro biológico.
  • Sistemas que actúan como humanos: Estos sistemas tratan de realizar las labores de manera similar a cómo lo harían los humanos. En este grupo tendríamos a los robots.
  • Sistemas que piensan racionalmente: Sistemas que intentan reproducir el pensamiento lógico racional del ser humano. Investigan cómo las máquinas pueden percibir, razonar y actuar en consecuencia. Aquí se encuentran los sistemas expertos, que reproducen el racionamiento humano como lo haría un experto en un área de conocimiento concreto. 
  • Sistemas que actúan racionalmente: Son los que tratan de imitar de manera racional el comportamiento humano. Este sistema engloba a los agentes inteligentes.

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Otros dos conceptos claves dentro de la Inteligencia Artificial que han ido cobrando fuerza durante los últimos años son el Machine Learning o aprendizaje automático (ML), y el Deep Learning o aprendizaje profundo (DL).  Ambos conceptos pretenden la construcción de sistemas capaces de aprender a resolver problemas sin la intervención humana. Para la resolución de un problema se utiliza inicialmente un conjunto de datos, que se puede entrenar de forma supervisada o de forma no supervisada. La forma supervisada es cuando los datos de entrenamiento están previamente etiquetados por personas, mientras que la forma no supervisada quiere decir que se utilizan datos no etiquetados.

Subcampos de la Inteligencia Artificial. Fuente: datos.gob.es

El aprendizaje profundo o DL, es parte del aprendizaje automático o ML. La diferencia radica en la forma que utiliza el modelo de “aprender”. El aprendizaje automático consiste en el uso de algoritmos como redes bayesianas, capaces de descubrir patrones en un conjunto de datos, mientras que el aprendizaje profundo utiliza modelos de redes neuronales como, por ejemplo, las redes neuronales convolucionales que se utilizan para el reconocimiento de imágenes.

El nombre del aprendizaje profundo viene de que las redes neuronales artificiales que se usan, se subdividen en capas que aprenden todas a la vez y, en ellas, cada capa se basa en conceptos que han aprendido las inferiores. La ventaja fundamental del DL es que los algoritmos se pueden entrenar con datos no estructurados, con acceso ilimitado a la información, de modo que estos algoritmos pueden encontrar mejores soluciones.

Esquema de la diferencia entre Machine Learning y Deep Learning. Fuente: quantdare.com

A pesar de los grandes avances que ha ocasionado la IA en los últimos años, desde sus inicios, también ha sido, y sigue siendo, motivo de controversia. La razón es muy diversa, aunque siempre comienza con la misma pregunta ¿podrán las máquinas alguna vez superar a los humanos?

En la ciencia ficción estamos muy acostumbrados a ver cómo las máquinas aventajan a los humanos y se vuelven en contra de estos. Sin ir más lejos, volviendo a HAL de 2001: A Space Odyssey, esta computadora está programada para cumplir el propósito de su misión, sin ninguna incertidumbre. De modo que se deshace de todas aquellas personas que dudan, para continuar con sus directivas programadas. Otros ejemplos clásicos de este tipo de cine son Terminator o Blade Runner, donde robots con cualidades y conciencia mejores que las de los seres humanos, se convierten en seres autónomos con libre albedrío. Pero, ¿podría esto ocurrir en la realidad?

Imagen de la película Terminator. Fuente: slashfilm.com

Lo cierto es que, aunque la IA está presente en gran parte los aspectos de nuestras vidas, está muy lejos de esos robots apocalípticos que pretenden acabar con la humanidad y dominar el mundo, con los que estamos familiarizados en las películas. No sabemos qué ocurrirá dentro de cientos de años y si habrá máquinas con una conciencia compleja y mejor que la de las personas, pero por el momento, esto queda muy lejos de la Inteligencia Artificial de este siglo. La IA que conocemos hoy en día son sistemas específicos, o sea, sistemas que están programados para hacer muy bien una labor, incluso mejor que los humanos, pero solamente esa tarea.

Otro de los motivos por los que la Inteligencia Artificial ha estado en el punto de mira desde el principio, es por el miedo a que destruya puestos de trabajo. En realidad, la IA como cualquier otra tecnología novedosa, ha estado transformando el empleo. Hay muchos trabajos que existían hace unos pocos años, que hoy ya no existen, en cambio, algunos de los trabajos mejor pagados que podemos encontrar ahora, no existían hace diez años. Ejemplos de estos nuevos trabajos son científico de datos, experto en la nube o diseñador de aplicaciones web. La IA, por tanto, puede hacer desaparecer empleos que puedan ser automatizados, en cambio creará muchos otros nuevos puestos de trabajo.

Automatización industrial. Fuente: wikipedia.org

Lo cierto es que la Inteligencia Artificial ha llegado para quedarse y, su principal misión, es hacernos la vida más fácil, aunque con un gran impacto. Debemos verla como una oportunidad de mejora, aprender de ella y con ella, alejarnos por el momento de la idea de la IA en la ciencia ficción y adaptarnos a los cambios que traiga consigo tanto a corto, como a largo plazo.

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