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Falsos mitos sobre el 5G

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Falsos mitos sobre el 5G

Techedge | Abr 15, 2021

La quinta generación de redes móviles, 5G, como ya hemos introducido en el pasado artículo “5G. Inicios y proyección”, utiliza un rango de frecuencia más alto del que usa la red 4G, en torno al 3.5 GHz. De este modo, las redes 5G generan una mayor velocidad, rendimiento y cobertura, pudiendo alcanzar 10 gigabits por segundo (Gbps), lo que hace que sea entre 10 y 100 veces más rápido que el 4G.

Esta nueva generación también permite que se conecten más usuarios al mismo tiempo, unos 100 más que los que podrían conectarse a una red 4G. Y su latencia es muy baja, obteniéndose una alta velocidad entre el envío y la recepción de información.

El 5G ya se ha implantado en gran cantidad de zonas geográficas, y el uso de esta nueva red promete gran velocidad de descarga y poder disfrutar de experiencias mucho más inmersivas. Pero, de forma paralela a todas las ventajas que ofrece esta red móvil, la llegada de un nuevo avance tecnológico o científico puede suponer ciertas reacciones, rechazo, o incertidumbre por parte de la población. A lo largo de la historia, ya ha ocurrido en numerosas ocasiones, como fue el caso de las redes wifi, las vacunas, o incluso con la llegada de la electricidad.

De hecho, con la introducción al público de la electricidad, ya en el s. XIX, se esgrimieron muchos de los argumentos utilizados hoy en día para desacreditar el 5G, como los problemas para la salud, peligros varios, electrocuciones, etc.

En este artículo vamos a desmontar falsos mitos sobre esta nueva red móvil, que en ocasiones hemos podido leer u oír en medios.

Caricatura contra la electricidad de 1889. Fuente: www.reddit.com

1. El 5G es peligroso para la salud

El 5G requiere de más antenas instaladas para su funcionamiento y esto ha sido motivo de crítica. Hay quien piensa que el uso de un mayor número de antenas podría causar más exposición a la radiación electromagnética. No obstante, estas antenas serán más pequeñas y menos potentes que las que utilizan las generaciones anteriores de redes móviles, como el 3G o el 4G. Por tanto, no hay ninguna evidencia científica para afirmar que las ondas electromagnéticas del 5G nos vayan a causar efectos adversos para la salud.

Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha declarado las tecnologías inalámbricas de baja probabilidad cancerígena. Las bebidas alcohólicas o la carne procesada tendrían incluso más probabilidad de provocar cáncer que las redes inalámbricas, por lo que el 5G a priori no supone un peligro adicional para la salud. (Fuente: www.who.int/news-room/q-a-detail/radiation-5g-mobile-networks-and-health). 

Hasta la fecha, después de numerosas investigaciones realizadas, no se ha contabilizado ningún efecto adverso para la salud provocado por la exposición a las redes inalámbricas. No obstante, según la página de la OMS, la tecnología 5G aún se encuentra en una etapa temprana de implementación, y la exposición a estas ondas aún se está investigando. La OMS espera publicar un nuevo informe con nuevos estudios en este campo para el año 2022.

2. El 5G provoca Coronavirus

En tiempos de crisis, las teorías conspiranoicas se pueden propagar incluso más rápido que los propios virus. Desde 2017, existen en las redes sociales campañas en contra del 5G. Estos movimientos, al principio, tenían una escasa repercusión y eran de naturaleza no violenta. Sin embargo, durante el último año, debido a que la implementación del uso del 5G, casualmente, ha coincidido con el inicio de la pandemia causada por el COVID-19, aunado a campañas masivas de desinformación a través de redes sociales, mucha gente ha llegado a pensar que estos dos eventos pueden estar relacionados. 

Estos movimientos, en sus inicios, minoritarios y pacíficos, han transicionado a posiciones más extremas, adquiriendo además una gran relevancia, apoyándose en teorías de fake news y en sucesos alternativos que han inflamado el panorama internacional en los últimos años. De hecho, en Reino Unido, se han contabilizado más de 100 ataques contra torres de antenas de 5G y personal instalador por parte de activistas radicales. (Fuente: www.torchstoneglobal.com/international-burn-down-a-5g-tower-day)

Fuente: www.torchstoneglobal.com

La realidad es que un virus biológico no puede transmitirse por medio de ondas electromagnéticas. Las ondas electromagnéticas no sirven de transporte para otra cosa que no sea energía, por lo que no pueden ser “montadas” por virus ni nada remotamente parecido. Además, al tratarse de una radiación no ionizante, tampoco agravan los síntomas de COVID-19 ni de ninguna otra enfermedad.

Otro argumento que permite además descartar esta teoría es que, el COVID-19, también se ha estado extendiendo por países que no tienen acceso al 5G.

La propia OMS ha publicado recientemente artículos y videos basados en evidencia científica que desmontan esta teoría: ver aquí.

 

Fuente: rcrwireless.com

3. El 5G provoca la muerte de aves

Otro mito que se ha extendido rápidamente por redes sociales como Facebook, Twitter o YouTube, afirma que el 5G provoca la muerte masiva de aves. Del mismo modo que el 5G no es dañino para nuestra salud, no hay ninguna evidencia científica que asegure que las ondas electromagnéticas que emiten las antenas de telefonía móvil puedan dañar a las aves. (Fuente: www.audubon.org/news/no-5g-radio-waves-do-not-kill-birds).

Fuente: pixabay.com

 

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4. El 5G incrementa el cambio climático

Las tecnologías digitales requieren de un gran consumo energético, e Internet es uno de los mayores consumidores de energía del mundo. Este elevado consumo se debe principalmente a los centros de proceso de datos (CPD), salas de ordenadores que están siempre funcionando y necesitan estar continuamente refrigeradas, de modo que, las tecnologías móviles, mediante búsquedas online o envío de mensajes, no están exentas de emisiones de gases de efecto invernadero. 

La implementación del 5G se espera que traiga consigo una reducción de la huella de carbono. El uso de esta nueva red móvil reducirá el consumo de energía por bit en un 60% en comparación con el 4G, de la misma forma disminuirá las emisiones de gases de efecto invernadero en un 15%, debido a que solamente va a necesitar un 10% de energía en comparación con las redes móviles actuales.

Es importante mencionar también que no se puede achacar repercusión a fenómenos que se están produciendo desde antes de la llegada del 5G, como el cambio climático, ya que el uso de antenas no afecta a la temperatura de la Tierra. En todo caso, podría atribuirse al mayor consumo de móviles que se está produciendo ante la obsolescencia programada de las compañías telefónicas, forzando un mayor gasto de materiales y producción.

Como conclusión, la expectativa del 5G es que ayude a reducir el impacto, ya visible, del cambio climático y no al contrario.

Fuente: smartcitiesworld.net

5. El 5G se utiliza para espiarnos

Mucha gente piensa que el 5G se va a utilizar para espiarnos y sí que es cierto que, con esta tecnología, se abre una puerta a nuevos ciberataques, lo que se traduce en nuevos retos de seguridad para las empresas, de modo que supone una necesidad de crear nuevos instrumentos y medidas para mantener la privacidad de todos los usuarios.

6. El 5G produce alteraciones en el ADN

Del mismo modo que el 5G no supone un riesgo para nuestra salud, tampoco es capaz de provocar alteraciones en nuestro ADN. Además, los niveles de radiación son muy bajos y no existe ninguna evidencia científica para afirmar que estas redes móviles tengan esta capacidad. El 5G opera, dependiendo del país, en una banda de frecuencias comprendida entre los 0.7 y los 4 GHz, lo que corresponde a una longitud de onda entre 40 y 8 mm respectivamente, 10.000 veces inferior a la necesaria para constituir radiación ionizante capaz de causar daño a nivel celular. El ADN se excita con la exposición a ondas entre 260 y 280 nm, en torno a la zona de la radiación ultravioleta, muy lejos del dominio operativo del 5G. (Fuente: pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28233351).

La conclusión es que, viviendo en la época de la información, es más importante que nunca desarrollar una mirada crítica de modo que seamos perfectamente capaces de analizar los hechos. Además, todo este artículo podría resumirse con una sola frase, que la correlación no siempre implica causalidad.

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Beatriz Varona
Quantum Computing & Rhinno Rooms Techedge
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Yoel González
SAP Consultant Techedge
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Javier Napolitano
Data Scientist IA y Machine Learning specialist Techedge
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