La digitalización en la industria: ¿optimización o transformación?

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La digitalización en la industria: ¿optimización o transformación?

Eugenio Trillo | sep 16, 2020

El término Industria 4.0 se viene utilizando para referirse a la digitalización de la industria. En este concepto se incluye el uso de la tecnología y su capacidad de generar, compartir y procesar la información. El crecimiento exponencial de estas capacidades tecnológicas, y el impacto que ello tiene en la industria es lo que se ha dado en llamar cuarta revolución industrial.

La industria 4.0 se caracteriza por los siguientes atributos:

  • Conectada: horizontalmente con el entorno y con una cadena de suministro global; y verticalmente, integrando los procesos de gestión con la ejecución en planta.
  • Automatizada, para ahorrar costes, pero sobre todo para ganar flexibilidad, y satisfacer una demanda cada vez más personalizada.
  • Inteligente, con el uso de toda la información de los equipos de planta, de procesos y del entorno, para mejorar la operación, los procesos y la toma de decisiones.
  • Autónoma, con el uso de la inteligencia artificial para el tratamiento de la información y hacer que los procesos y los equipos aprendan, y mejoren de forma autónoma su ejecución y la toma de decisiones.

Estas características de la Industria 4.0, son hoy en día una necesidad si se quiere ser competitivo y sobrevivir en un entorno volátil, ambiguo y complejo como el actual. Sin embargo, podríamos decir que estas prácticas nos llevan a una optimización digital que, aun siendo importante, no es suficiente. Cualquier empresa necesita entrar en un estado más avanzado de digitalización, o transformación digital, donde se generen nuevos productos y modelos de negocio por medio de la tecnología.

En este contexto de transformación digital es donde se genera la disrupción que afecta a nuestros productos y modelos de negocio actuales, y por eso no es suficiente con optimizarlos de forma continuada.

La transformación digital requiere que todas las empresas se involucren en un modelo B2C, donde los productos digitales sean la epidermis de la empresa y podamos conocer el uso que hace el cliente de nuestros productos, deficiencias, oportunidades y nuevas necesidades. Tenemos que conocer a nuestros clientes, y a los clientes de nuestros clientes, hasta llegar a conocer al cliente final. Y tenemos que conocer cómo le llega el producto y cómo lo usa, y si verdaderamente cubre sus necesidades.

 

Los líderes en transformación digital ofrecen a sus clientes una experiencia digital totalmente personalizada, conocen las necesidades de sus clientes y potenciales clientes, conocen la evolución de estas necesidades, y utilizan este conocimiento para generar nuevos productos y modelos de negocio. Esta es la verdadera transformación digital, entrar en un estado de continuo cambio y centrado en el cliente y sus necesidades.

La transformación digital es la que nos puede permitir llegar a un crecimiento exponencial de generación de valor. Y la optimización digital nos permite ser competitivos y nos permite el control de costes en ese supuesto escalado exponencial.

 

La transformación digital no es un camino sencillo, es más complicado innovar que mejorar lo que ya se tiene. Y, por otro lado, requiere una evolución cultural, de capacidades y herramientas en la empresa. Por eso, en sus comienzos, resulta difícil y existe el riesgo de morir en el intento.

El marco Nimble Ripple Framework de Techedge permite generar un portfolio de iniciativas, alineado con la estrategia y ambición digital de la empresa, y combinando la optimización con la transformación digital.

 

El marco NRF trabaja la cultura, las capacidades y las herramientas a la vez que se aplican de forma práctica en el descubrimiento y ejecución de iniciativas. Se trata de aprender haciendo, y siempre aplicado a resolver problemas reales de la empresa. Cuando nos centramos en resolver problemas de nuestros procesos y nuestros empleados, obtendremos iniciativas de optimización, y cuando nos centramos en problemas y necesidades de los clientes aparecen las iniciativas de transformación. Las iniciativas de optimización digital, aparte de aportar “quickwins”, en general, son más fáciles de abordar, y permiten desarrollar las capacidades, conocimiento y herramientas necesarias para la transformación digital.

NRF propone el uso de “design thinking” para el descubrimiento de oportunidades. Se trata de poner a la persona, empleado o cliente, en el centro, recopilar información, empatizar con ellos mediante “customer journeys” y descubrir las necesidades raíz. A partir de ahí, mediante un proceso de ideación colaborativa, se generan ideas que se transforman en un portafolio de iniciativas. Este portafolio debe contener el adecuado balance entre optimización y transformación, de acuerdo con el grado de madurez, y alineado con la estrategia y ambición digital de la empresa.

La transformación digital, requiere conocer y trabajar con el exterior, para conocer tendencias del sector y tecnológicas que nos puedan aportar ideas, pero también porque las cadenas de valor en la economía digital no son lineales, sino que tenemos que formar una red de generación, entrega y captura de valor, con el cliente en el centro. En ese entorno de red, deberemos colaborar con nuestros proveedores y colaboradores, y en muchos casos con nuestros competidores. En este entorno en red es fundamental la transparencia y el uso de la información. La economía digital se apoya en los ecosistemas y plataformas digitales, y el papel que tenemos en este ecosistema y el uso que hacemos de la información será determinante para nuestro éxito.

En estos ecosistemas digitales aparecerán nuevas oportunidades de negocio. Por ejemplo, vender capacidad de producción, almacenamiento y logística a competidores / colaboradores, pero también vender datos, y uso de plataformas y activos digitales. En definitiva, modelos económicos, mucho más digitales, colaborativos y sostenibles.

La transformación digital también llevará a realzar el valor de las personas frente a los robots, y a combinar la creatividad y la artesanía de los seres humanos con la velocidad, productividad y consistencia de robots. Los "cobots" ya nos permiten trabajar a los humanos junto a los robots de forma colaborativa y segura. Y esto nos llevará a apreciar mejor la cooperación entre la robótica y los seres humanos combinando sus fuerzas divergentes, para crear un futuro más inclusivo y centrado en el ser humano y sus necesidades.

 

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