Asistentes de Realidad Aumentada con Inteligencia Artificial

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Asistentes de Realidad Aumentada con Inteligencia Artificial

Javier Napolitano | jun 21, 2020

Hoy en día, los medios de comunicación nos muestran algunas de las grandes ventajas que nos ofrece el trabajar con las conocidas como tecnologías exponenciales, tales como: Inteligencia Artificial, Realidad Virtual, Internet de las cosas, computación cuántica, etc. Estas tecnologías representan un gran cambio no solamente en cómo percibimos los procesos de negocio, sino también en nuestra vida cotidiana. De esas tecnologías veremos especialmente cómo la Inteligencia Artificial y la Realidad Aumentada pueden combinarse a la hora de crear nuevas aplicaciones que impacten positivamente en la sociedad.

Hay una pregunta que queda en el aire, y es cómo estas dos tecnologías son capaces de trabajar conjuntamente. Es un hecho que la Realidad Aumentada está íntimamente vinculada con la Inteligencia Artificial. Esto se debe a uno de los campos de especialización dentro de la Inteligencia Artificial conocido como Deep Learning. Los avances en este, haciendo el uso de redes convolucionales o redes con memoria, son cruciales a la hora de poder reconocer objetos en imágenes y hacer un seguimiento de estos dentro de entornos bidimensionales o tridimensionales.

Asimismo, también se pueden utilizar las técnicas descritas previamente para los sistemas de seguimiento de manos y ojos. Todo ello puede ser utilizado como medio de interacción con este entorno adicional que enriquece y aumenta la realidad. Además, habría que añadir que la Inteligencia Artificial mejora las capacidades de la Realidad Aumentada, aprendiendo del desempeño en estos entornos, haciéndolos mucho más inmersivos e intuitivos para los usuarios finales.

Otro de los aspectos donde se relacionan estas tecnologías, es en el hecho de que la Inteligencia Artificial funciona como acelerador para la creación de contenido de Realidad Aumentada. Gran parte de los datos extraídos de las interacciones con el entorno, pueden ser usadas para realizar estimaciones valiosas para el usuario, como por ejemplo, la medición de distancias entre puntos, predicciones de fallos de una instalación o administración de tareas a realizar, usándose todas ellas como medio para mejorar la experiencia de usuario. Esto también proporciona una serie de herramientas muy valiosas para los desarrolladores, al obtener feedback respecto a la preferencia de los usuarios ante las interacciones con el entorno de Realidad Aumentada.

Estamos inmersos en la cuarta revolución industrial, donde la robotización y la automatización de procesos masiva son fenómenos que pueden preocupar a una amplitud de sectores de la población, debido a la posible eliminación de puestos de trabajo que podrían conllevar el uso de dichas tecnologías. Sin embargo, estos habilitadores resultan de gran utilidad para facilitar, enriquecer y potenciar el desempeño de los empleados, pudiendo desempeñar sus tareas de manera más segura, eficiente y controlada, y de esta manera dedicar su tiempo e intelecto a actividades de mayor valor añadido.

Una serie de estudios recientes llevaron a cabo una comparativa de rendimiento en operarios de instalaciones de turbinas de gas para la generación de energía eléctrica. Los resultados fueron significantemente sorprendentes, dado que, para el ensamblaje de la primera turbina sin uso de los asistentes de realidad aumentada, emplearon una media de entre 7 y 8 horas. Sin embargo, quienes utilizaron dichos dispositivos, necesitaron poco menos de una hora. Esta diferencia tan notoria es debida a que, en el primero de los casos, es necesaria una formación y un estudio previos para poder iniciar los ensamblajes. En cambio, con los asistentes de Realidad Aumentada, se dispone de una vía directa para el ensamblaje, siguiendo una guía paso a paso en tiempo real. Añadido a esa mejora en la eficiencia en la realización de trabajo determinado, también se pudo observar una clara diferencia en cuanto a los errores cometidos por el operario, siendo significativamente inferiores en el segundo caso.

Por lo tanto, esta tecnología es capaz de abrirnos un nuevo medio para difundir el conocimiento y hacer un uso práctico del mismo, siendo altamente intuitivo y contando con una curva de aprendizaje muy pequeña, ya que consiste en interactuar en entornos reales, seguros y guiados. Es evidente que esto puede ser aplicado directamente en el campo de la educación, no solo en entornos escolares para facilitar la docencia, aprendizaje en talleres de arte, tecnología, química o física con entornos interactivos, sino también en el ámbito profesional antes mencionado.

El uso de asistentes de Realidad Aumentada está demostrando tener un sinfín de aplicaciones en entornos industriales y en diferentes sectores tales como retail, educación, ocio, cultura, etc. Los campos descritos anteriormente nos muestran la increíble versatilidad de esta tecnología, que poco a poco irá formando parte de nuestra vida cotidiana tanto personal como profesional.

Un caso particular que cabe mencionar, es su uso en el mundo de la automoción. Actualmente se están produciendo grandes avances en los sistemas de conducción autónoma y se está demostrando como la sensorización en los coches nos ayuda a desarrollar una simbiosis con el coche altamente beneficiosa en materia de seguridad, eficiencia y sostenibilidad. Los asistentes de Realidad Aumentada utilizando Inteligencia Artificial, pueden mejorar las experiencias de conducción en aspectos tan diversos como la ocupación de los puntos ciegos, avisos para el control de colisiones, integración visual de navegadores en la luna principal del coche, etc.

Es evidente que este tipo de aplicaciones son capaces de extender nuestro mundo y pueden generar una experiencia de usuario mucho más rica e inmersiva. Más aún, teniendo en cuenta que nuestros dispositivos móviles son una extensión de nosotros mismos. Esto es debido al tiempo progresivamente incremental que la población hace uso de ellos y de la dependencia que están generando. Está claro que la implementación de estas nuevas tecnologías de forma sencilla y rápida está ampliamente aceptada por todos. En entornos industriales se dispone de dispositivos más robustos tales como los HoloLens de Microsoft o las Google Lens, con tecnología de seguimiento ocular para poder disponer de las manos libres a la hora de operar y poder así realizar las tareas más fácilmente y de forma más segura.

La mayoría de los sistemas descritos, pueden verse reforzados mediante la inclusión de conexiones con personas físicas. Estas pueden ayudar a los usuarios de un sistema de Realidad Aumentada sin necesidad de desplazarse físicamente, suponiendo un ahorro de costes considerable, vinculado también a efectos de sostenibilidad y mejora medioambiental. Esto los hace mucho más flexibles y atractivos, dado que al no disponer de algún procedimiento en particular, son capaces de suplirlo con atención remota directa.

El auge de los asistentes de Realidad Aumentada da a los usuarios herramientas para poder interactuar con nuestro mundo desde una nueva perspectiva. Todo esto nos lleva a uno de los grandes retos que están surgiendo hoy en día con estas tecnologías. La generación de nuevos contenidos para los asistentes de Realidad Aumentada con Inteligencia Artificial, resulta un campo clave con un inmenso recorrido y una gran versatilidad. Esto dará lugar a la expansión de algunos sectores actuales y a la creación de otros nuevos, lo que hace que el temor de la destrucción irreparable de puestos de trabajo no sea de esa manera. Lo que sucederá, como en las revoluciones industriales previas, es una redefinición de los puestos de trabajo y una creación de posiciones inexistentes hasta el momento.

Finalmente, vistas las ventajas que implican el uso de estos asistentes, no es de extrañar que estén empezando a proliferar comercialmente, a medida que la tecnología de gafas de realidad aumentada va mejorando en sus capacidades gráficas y disminuyendo los precios, democratizando así el acceso a dichos dispositivos.

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